TODA LA TERNURA DE ESTE AMIGO...




Yo, en verdad, a la hora de las reuniones de presidentes, me sentía muchas veces como un solitario, hasta que empezaron a llegar compañeros. Recuerdo la primera Cumbre de presidentes en la que coincidí con Fidel. Fue en el ‘99 y después de una intervención que hice, Fidel Castro me envió un papelito hecho a mano, diciéndome: “Chávez, siento que ya no soy el único diablo en estas cumbres”. Los dos estábamos como que desentonábamos.

Comentarios

Carmela dijo…
Conmueve la emoción de Fidel.
Duele la ausencia del amigo....Pero nos sobra la ternura para recordarlo y hacerlo " presencia".