Venir a aguantarme mala cara y grito
venir a estropear el verde jardín
la morena flor que ayer me preguntó el
nombre
venir a cambiar un instante de tus ojos
por la ulcera proclive
venir a hacer de pendejo ocho horas
diarias
venir a caminar entre la mierda
con otras tantas almas a punto de ser
insertas dentro del mundo del chip
del botón a distancia, la bomba
teledirigida comienza aquí
la muerte de los niños comienza aquí
el hambre comienza aquí
la riqueza de los opulentos comienza
aquí
ya cada paso se hace cada vez más
pesado
nadie puede moverse
solo algunos aún suspiran cuando la
ven a ella
un rastro de esperanza como principio
una sonrisa escueta que no es la
disimulada señora
venir a tanto blanco en las paredes
un cuadro es un delito y un verso una
ofensa
un piropo una ofensa que nadie hable
que nadie escuche
venir aquí con los disimulados, los
disimuladores
máquinas conectadas a sus máquinas,
queda poco tiempo
venir a esperar la hora de salida, la
cual no existe
ya nada existe y poco queda entre la
hipocresía y el silencio
venir a ver a los que se persignan cada
mañana
mientras llega el periódico donde se
irá
la mierda del perro de la casa que ya
no muerde,
venir a confundirme entre los que
tienen carro
para ir al centro comercial en el
entretiempo
venir a ser perfecto
venir al mundo a ignorar al árbol a
matar abejas
a escupir la flor.
Luis Perales
No hay comentarios.:
Publicar un comentario