III Entrompe y Quiebre Comunicacional de Los Pueblos en Lucha

ACTIVOS DE NUEVO...

¡Hacia el Encuentro por la Organización Necesaria y Posible! ---- COMUNIDADES AL MANDO - PROYECTO NUESTRA AMÉRICA ----

viernes, abril 20, 2007

Sobre la creación de la cátedra libre de tauromaquia





Por: Mayda Hocevar González
Enviado por: Simón Rodriguez Porras (timoteocuica@yahoo.com)

Voto Salvado

Voto negativo a la propuesta presentada ante el Consejo de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Los Andes el día viernes 13 de abril del año en curso para fundar una Cátedra Libre de Tauromaquia adscrita al Centro de Estudios Provinciales y Locales de dicha Facultad.

Antecedentes

El día viernes 13 de abril del año en curso el Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas somete a la consideración de los miembros del Consejo de Facultad una propuesta de creación de una cátedra libre de tauromaquia a funcionar en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.
Presentada a la consideración del Consejo de Facultad la aprobación de dicha cátedra y dado que no había acuerdo entre los miembros, la solicitud fue sometida a votación, quedando con igual número de votos ambas propuestas, tanto la que aprobaba la creación de dicha cátedra como la que la desaprobaba. El empate se deshizo cuando el Decano, haciendo uso del doble voto, inclinó la balanza hacia la propuesta de aceptación de esta Cátedra.

I. Los argumentos básicos esgrimidos en la solicitud de aprobación de la cátedra de tauromaquia son dos:

1. Que la tauromaquia constituye una de las bellas artes (lo que aquí llamaremos ‘argumento estético’).
2. Que las corridas de toros constituyen un patrimonio cultural.


I
Fundamento del voto negativo a la solicitud de aprobación de una Cátedra libre de tauromaquia.

1. Respecto del primer argumento, que sostiene que la tauromaquia es una de las bellas artes, que he llamado ‘argumento estético’, cabe señalar lo siguiente:

Siendo la universidad, a través de sus centros de investigación, cátedras, departamentos, etc., el espacio por excelencia para la discusión, debate, confrontación y cuestionamiento de ideas científicas, políticas, jurídicas, filosóficas, éticas o estéticas, con mal pie intenta iniciarse una cátedra universitaria que saca de la nada e impone como verdadera o cierta la afirmación según la cual la tauromaquia es una de las bellas artes. Al respecto vale destacar que según el Diccionario de Estética de Etienne Souriau la expresión ‘bellas artes’ entra en circulación durante los siglos XVII y XVIII para designar lo que anteriormente se denominaba ‘artes liberales’ que comprenden la elocuencia, la poesía, la música, la pintura, la escultura, la arquitectura y el grabado’. Parece pues que asistimos a una propuesta revolucionaria en la clasificación de las artes.

En general la noción de arte o lo que se define como arte ha variado y sigue variando a lo largo de la historia y ha habido tantas nociones de arte como teorías estéticas existen. Probablemente el urinario de Marcel Duchamp como expresión del arte conceptualista no hubiera sido considerado ni siquiera como arte según el arte cristiano-medieval o en el arte del Renacimiento, por dar sólo un ejemplo. Ciertamente no parece posible y tal vez no sea deseable hallar un criterio universal o unánimemente aceptado sobre lo que se considera como ‘arte’. En todo caso la reflexión estética aplicada aquí a la tauromaquia parece más apropiada en una Facultad de Arte o en un Departamento de Estética, cuyos profesores e investigadores son especialistas en el tema, que en una Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. En todo caso, como hemos dicho, el escrito de solicitud de aprobación de la Cátedra universitaria de tauromaquia ni siquiera considera abierta la discusión sobre la estética del toreo sino que parte gratuitamente de la tesis de que se trata de una bella arte.

Aún pasando por alto lo anterior, debemos considerar otro aspecto que tiene que ver con la relación entre la estética y la ética, entre lo que se considera bello y lo que se considera moralmente bueno o justo. Aún reconociendo el valor social de la tolerancia, de la aceptación de la diversidad cultural, y de cierto relativismo y subjetivismo morales, consideramos que uno de los logros de la civilización actual es el haber puesto límites, aceptados por la comunidad de Naciones, a las tesis, lamentablemente de moda en algunos círculos académicos, según las cuales todo es válido desde el punto de vista moral y por tanto no podemos considerar como moralmente reprobable, por ejemplo, la lapidación o la mutilación sexual femeninas porque se trata de manifestaciones de la cultura y religión de ciertos pueblos. No serían tampoco moralmente reprobables los experimentos que científicos nazis realizaban con los judíos en los campos de concentración y exterminio sobre la base de que se procuraba el avance de la ciencia. Lo mismo puede aplicarse a los criterios estéticos. Es famosa la obra del escritor británico Thomas de Quincey que se titula justamente El asesinato considerado como una de las bellas artes. Ha sido también muy estudiada la obra del Marqués de Sade que halla belleza en las prácticas sadomasoquistas. Puede haber belleza también en los pies forzadamente diminutos de las mujeres chinas. ¿Por qué no? Podemos volver al Coliseo romano.
En cualquier caso consideramos que no es posible desvincular complemente la estética de la ética. Que, particularmente, el criterio de lo bello y las prácticas del arte no pueden fundamentarse sobre la muerte, el sufrimiento o tortura de seres humanos o animales. Aceptando que es deseable que existan múltiples criterios estéticos que puedan considerarse igualmente válidos desde distintos puntos de vista, no podemos aceptar, sin embargo, que lo mismo sea aplicable a los principios morales. No todos los principios morales son igualmente válidos, aceptables o intercambiables. La discriminación racial no vale lo mismo que la no discriminación. La corrupción no vale lo mismo que la honestidad. La libertad no vale lo mismo que la esclavitud. La consideración de lo que es arte debe pasar por el respeto de algunos mínimos principios éticos universales.

2. Con respecto al segundo argumento que considera la “fiesta brava” como un patrimonio cultural, que sepamos no ha sido declarada como tal ni por un organismo nacional ni por uno internacional. Pero sí sabemos que cada vez es mayor el número de personas que en el ámbito mundial se suman al repudio de tales prácticas, por tratarse de una lucha desigual, y por consiguiente, injusta.

II
No hay argumento alguno de carácter académico que sustente la solicitud
de aprobación de la Cátedra de tauromaquia


Cuando se propone ante un Consejo de Facultad de una Universidad la creación y aprobación de una cátedra en este caso de tauromaquia uno se pregunta, naturalmente, cuáles son los objetivos de dicha cátedra, qué campos de investigación o saberes procura desarrollar y promover, qué actividades o proyectos se contemplan, etc. No existe lamentablemente ninguna justificación en este sentido.

Si nos atenemos estrictamente a lo que es la tauromaquia:

¿Se tratará tal vez del estudio y difusión de la lidia de toros en sus varias etapas, la suerte de varas, la suerte de banderillas, la suerte de espada y la variedad de pases del torero?

¿O tal vez se trate de analizar el proceso de reproducción y cría del toro de casta o toro bravo?

¿O de demostrar científicamente que los animales no sufren y por tanto no puede considerarse una tortura para el toro ser corrido, hostigado y matado en una plaza? Tal vez el tema sea más apropiado estudiarlo en una Escuela de biología o de ciencias veterinarias.

¿O se tratará tal vez de la historia de los trajes de luces y su confección?

¿O se tratará de estudiar la historia de la tauromaquia incluidas biografías de toreros célebres o acerca de los orígenes e historia de la fiesta brava en la ciudad de Mérida?

¿O se tratará de enfocar la influencia de la tauromaquia en la literatura o en la pintura mediante el estudio de obras como las de Hemingway, Goya o Picasso?

¿O se tratará de enfocar la cátedra de tauromaquia hacia estudios en el campo de la criminología con el objeto de establecer cómo inciden las fiestas bravas en el incremento de los índices de alcoholismo, criminalidad y accidentes de tránsito en la ciudad de Mérida?

O, justamente, tratándose de una cátedra que va a funcionar en el marco de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, ¿se refiere al reciente proyecto de Ley de protección animal actualmente en fase de discusión en la Asamblea Nacional?

Conclusión

Por todo lo anterior, y puesto que no se presenta ninguna relación de objetivos, tesis o propuestas en la solicitud de aprobación de una cátedra universitaria de tauromaquia y considerando que las acciones y decisiones humanas —y en particular aquellas relacionadas con la Universidad— deben tener fundamentos y fines racionales, no hallamos ninguna justificación para aprobar la creación de la mencionada cátedra de tauromaquia.

En Mérida, a 16 de abril de 2007
Prof. Dra. Mayda Hocevar González
Profesora de Filosofía del Derecho
Departamento de Metodología y Filosofía del Derecho



No hay comentarios.: